El alojamiento de los visitantes de Barcelona

Resumen de prensa, 20/12/2005

El PERIÓDICO. BARCELONA. PATRICIA CASTÁN

 

Ciutat Vella cerrará 1.500 pisos turísticos

• El ayuntamiento sólo permitirá legalizar los 831 registrados por la Generalitat
• El distrito ya ha localizado 212 viviendas destinadas ilegalmente a ese uso


Uno de los principales negocios inmobiliarios de Ciutat Vella, alquilar pisos particulares a turistas de paso, está a punto de hacer historia. El distrito anunció ayer una campaña de control para que cese la actividad de las aproximadamente 1.500 viviendas que se destinan ilegalmente a este lucrativo uso. El ayuntamiento sólo aceptará el funcionamiento de las 831 actualmente inscritas en los registros de la Generalitat. Cualquier otro piso con usos turísticos podrá ser precintado a partir del 1 de enero.
El nuevo plan de usos que entró en vigor el pasado 2 de julio fue el primer paso para la limitación de estos negocios, que en ningún caso pueden anunciarse en las fachadas. El distrito consideró que la oferta turística de la zona ha tocado techo y que debía equilibrarse con el uso vecinal. El plan estableció que los apartamentos reconocidos oficialmente por el Departament de Comerç, Consum i Turisme de la Generalitat eran 831, cortó el grifo a nuevas legalizaciones y prohibió todos los no reconocidos.
Ahora , Ciutat Vella ha comenzado una campaña de control para asegurar el cese de todos los establecimientos clandestinos. Por una parte, se está notificando a todos los propietarios o gestores de los 831 apartamentos reconocidos que deben legalizarse a nivel municipal, solicitando un cambio de uso de vivienda a residencial. Este trámite (a falta del decreto que prepara el Govern para regular el sector) basta para que ejerzan el uso turístico.

OPERATIVO ESPECIAL Por otra parte, el concejal Carles Martí detalló que se ha contratado a trabajadores externos al ayuntamiento para localizar los pisos incontrolados destinados al turismo. Hasta el momento, buscando en internet y recorriendo las calles han detectado 243, de los que 212 eran apartamentos no inscritos. El distrito calcula que faltan unos 1.500 pisos turísticos ilegales por desenmascarar. Los ingresos mensuales por días o semanas pueden triplicar un alquiler normal.
Una vez localizados, se comunica a los titulares que deben cesar su actividad. En caso de que acaten las órdenes municipales, los trámites duran un par de meses. Si el cese no es voluntario, se llegará a sancionar, a precintar e incluso a juicio.
Joaquín Mestre, presidente de la Associació d'Apartaments Turístics de Barcelona (Apartur), señaló que el sector acepta una regulación que ponga coto a la proliferación desordenada, aunque discrepa en que no se puedan legalizar más apartamentos en el futuro. Según la entidad, el 95% de contratos se hacen por internet, casi siempre a extranjeros.

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