Ciutat Vella cerrará 1.500 apartamentos turísticos ilegales y regulará los 831 que hay registrados

Resumen de prensa, 20/12/2005

ABC- Catalunya- ÀLEX GUBERN

 

Los pisos registrados tienen hasta 2007 para regularizarse, consecuencia del Plan de Usos de Ciutat Vella, que impone una moratoria de hoteles y pisos para turistas

BARCELONA. El Ayuntamiento de Barcelona estima que en el distrito de Ciutat Vella existen unos 1.500 apartamentos turísticos ilegales, una serie de pisos que tendrán que cesar su actividad dentro del plan de regularización que ha iniciado el Consistorio de la capital catalana. Junto a la Asociación de Apartamentos Turísticos de Barcelona (Apartur), Ciutat Vella ha comenzado una campaña de regularización de estos pisos, consecuencia de la entrada en vigor el pasado mes de julio del Plan de Usos aprobado por este distrito y que contempla, entre otras cuestiones, una moratoria en la instalación de nuevas actividades hoteleras y de apartamentos turísticos en buena parte del centro de la ciudad.

Plazo hasta 2007

Así, todos aquellos apartamentos que antes de esa fecha no estuviesen inscritos en el Registro del Departamento de Comercio y Turismo de la Generalitat se consideran no legalizables. Según explicó ayer el concejal del distrito, Carles Martí, los servicios técnicos de Ciutat Vella ya han detectado 243 apartamentos en esta situación, que representan un 15% del total de 1.500 que se estima funcionan actualmente fuera de la legalidad. A estos se les enviará la correspondiente orden de cese de actividad, que en caso de incumplir degenerará en el precinto de la actividad.

En otra situación se encuentran los 831 apartamentos que sí están registrados. No obstante, estos apartamentos tienen que proceder a cambiar su tipología urbanística, de vivienda a residencial, una solución de compromiso hasta que la Generalitat publique el decreto que regule esta actividad. Los 831 apartamentos legalizables tienen de plazo hasta el 31 de diciembre de 2006 para ajustarse a derecho, si bien tampoco recibirán autorización si los inspectores detectan irregularidades, como haber hecho obras ilegales. En aquellos edificios con todos los pisos dedicados a esta actividad se exigirá que haya conserjería.

Al margen de estos pisos -la mitad de los cuales ya han recibido la notificación-, Ciutat Vella está concentrando esfuerzos en aquellos ilegalizables, «especialmente en aquel subgrupo que ya han recibido alguna denuncia de los vecinos por molestias producidas y los que se anuncian mediante carteles en los balcones -una práctica prohibida por las ordenanzas municipales-», según explicó Carles Martí. El distrito ha reforzado el cuerpo de inspectores para la detección de estos apartamentos, una tarea que se realiza tanto a pie de calle como navegando por Internet, que es donde se ofertan mayoritariamente estos pisos.

«Proliferación desordenada»

Según explicó el presidente de Apartur, Joaquim Mestre, el sector apuesta por acabar con la «proliferación desordenada, que no sólo perjudica a los vecinos sino también a los empresarios», señalando a aquellos pisos que no ofrecen los mínimos servicios requeridos. Pese al acuerdo con el distrito, desde Apartur no se comparte el procedimiento escogido para regularizar estos apartamentos, además de quejarse por el hecho de que se haya achacado a estos pisos el problema de la sobreocupación turística de Ciutat Vella. «La realidad es que sólo representan un porcentaje ínfimo» del total de camas para visitantes, apuntó Mestre en un diagnóstico también compartido por el concejal Martí. Si las plazas en apartamentos no sobrepasan las 3.500, las de hotel están por encima de las 22.000.

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